El error con las vacas que se paga muy caro
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- Categoría: Interés general
- Publicado: Martes, 05 Mayo 2026 18:52
Es común escuchar que una vaca preñada después del destete puede comer alimentos de baja a regular calidad porque caen cerca del 50% de sus requerimientos. Este mito es “parcialmente” correcto.
También se escucha que luego del destete una vaca, en el 2° tercio de la gestación, puede perder entre el 15 y el 20% de su peso vivo, sin que se vea afectado ningún parámetro productivo en la vaca ni en el futuro ternero. Sin embargo, esto no es correcto porque esa pérdida de peso provoca varios problemas reproductivos y productivos.
Cuando se desteta el ternero los consumos de materia seca (MS), proteína y energía se reducen significativamente entre el 35 y el 43%. Sin embargo, ocurre un fenómeno muy interesante con respecto a la concentración energética y proteica (en porcentaje) que debe tener la dieta (alimentos) de esa vaca gestando sin ternero al pie. En realidad, el consumo de MS (kg MS/vaca/día) de una vaca después del destete se reduce ±35,6%. Sin embargo, la concentración de proteína bruta y energía metabolizable se reduce tan solo, ±8 y ±11%, respectivamente.
A continuación se describen los efectos negativos, productivos y reproductivos cuando una vaca preñada luego del destete recibe una mala restricción nutricional. Esto marca el futuro de la vaca y de su ternero. Efectos de la alimentación de la vaca gestante sobre el comportamiento productivo del ternero:
- El número de “fibras musculares” y de “células o adipocitos grasos” (veteado o grasa intermuscular) se determinan durante el desarrollo del feto. Posterior al nacimiento no se incrementan ni las fibras ni los adipocitos.
- Entre el 2° y el 8° mes de gestación se forman la mayoría de las fibras musculares.
- Las células grasas o adipocitos se forman a la mitad de la gestación.
Luego del nacimiento desarrollan, “se llenan, las fibras musculares y células grasas (adipocitos), siempre y cuando, ese ternero coma alimentos de buena calidad. Por ello, es clave que la vaca “gestante” luego del destete coma un adecuado nivel de proteína (forrajes frescos de “buena calidad”) durante toda la gestación, en especial en último tercio.
En otras palabras, aunque los consumos de materia seca después del destete se reducen entre 35-40%, no ocurre lo mismo con las necesidades de proteína bruta, energía metabolizable y digestibilidad, que se reducen, apenas, entre ±8 y ±11%, respectivamente. Por ello, la calidad de los alimentos que debería comer esa vaca es similar a la que comió dicha vaca antes del destete.
Impacto
En varios trabajos realizados en el INTA Balcarce durante las décadas del 70 al 90 se comprobó que una “inadecuada” restricción proteica y energética “posdestete” de una vaca en el 2° tercio de la gestación “reduce” el estado corporal al parto y un menor peso del ternero al nacer (5 al 15%) respecto a una vaca que no sufrió ninguna restricción alimentaria. Esa diferencia entre el ternero que proviene de una vaca que comió “bien” respecto a otra que comió “mal” (rastrojos o campo natural), durante esa etapa posdestete, se amplía entre 15 a 25 kg de peso al destete y entre 30 a 40 kg en la terminación, a favor del ternero que proviene de una vaca que comió siempre bien después del destete. Esto significa que este ternero se terminará varios meses antes (mejor resultado financiero) y con un mejor estado corporal.
[ Leer nota completa aquí ] - Fuente: Anibal Fernandez Mayer, LaNacion.com.ar
