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Publicado: Jueves, 02 Julio 2026 21:34
SENASA implementa junto a gobiernos provinciales y el sector privado acciones sanitarias para proteger la producción regional y favorecer su acceso a exigentes mercados internacionales.
Con casi 1.800.000 kilómetros de territorio, la Patagonia argentina se distingue por su producción agrícola y pecuaria característica. En ella, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) implementa una serie de programas y acciones para cuidar la sanidad animal y vegetal, a partir de la delimitación del área protegida con la barrera patagónica.
Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur y el sur de la provincia de Buenos Aires se caracterizan por la producción de peras, manzanas, cerezas, cebolla, la explotación acuícola de salmónidos, pesquería marítima y la cría de ovinos y bovinos, entre otros.
En 2025, el SENASA certificó, desde la región, exportaciones de 337.835 t de peras y 91.547 t de manzanas, y envíos al exterior de 5295 t de cerezas.
La zona sur comprendida por Río Negro y el sur de Buenos Aires representan el 56% de la producción nacional de cebolla del total de hectáreas destinadas a ese cultivo. La región es la principal productora de cebolla del país, representando el 50% de la producción nacional y casi el 100% de la exportación.
En cuanto a la actividad pecuaria, la mayor producción de la región es la ovina, extensiva y destinada a la obtención de lana y carne: cuenta con más de 6,5 millones de cabezas. La certificación total de carne ovina ronda las 9.609,7 t, cuya mitad se destina a la exportación (4766.70 t) hacia los mercados más exigentes del mundo. Por su parte, la certificación de lana alcanza las 28.000 t anuales, donde la exportación ocupa un rol fundamental.
[ Leer nota completa aquí ] - Fuente: Argentina.gob.ar
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Publicado: Lunes, 29 Junio 2026 12:41
Ombú se convirtió en la estrella del Iberá. Pero su comportamiento inusualmente manso frente a los humanos forzó el cierre de senderos justo antes de las vacaciones de invierno.
El video de Ombú caminando sin apuro por un sendero del Parque Nacional Iberá se hizo viral en cuestión horas. Fue celebrado como una victoria histórica: la prueba más contundente de que el proyecto de reintroducción del yaguareté en Corrientes había dado sus frutos. Pero pocas semanas después, ese mismo animal -echado como un gato en las pasarelas, cómodo con la presencia humana- generó un problema que nadie había previsto del todo: el cierre de los senderos donde fue detectado, justo antes de las vacaciones de invierno, la temporada más alta del año.
El yaguareté es la atracción más buscada del Iberá, el animal que más turistas quieren ver, el que la región promociona como su mayor diferencial. Y sin embargo, su aparición en zona de acceso público derivó en restricciones que podrían afectar directamente a los prestadores turísticos que más lo esperaban.
Desde la aparición de Ombú en mayo, tanto el Parque Nacional Iberá como el Parque Provincial comenzaron a monitorear su ubicación de manera permanente y a cerrar los senderos donde el ejemplar era detectado. Por ejemplo, el Área de Uso Público Lobo Cuá del Portal Laguna Iberá fue cerrada temporalmente. Las caminatas nocturnas fueron suspendidas. El argumento oficial: seguridad de los visitantes y del propio animal.
La Administración de Parques Nacionales aclaró que el parque no está ni estará permanentemente cerrado, y que las decisiones se toman día a día según la ubicación del ejemplar. “Se trata de decisiones de manejo del área protegida que responden a protocolos institucionales de conservación de la biodiversidad y seguridad de los visitantes y el personal”, señalaron. Las aperturas y cierres, totales o parciales, quedan sujetos al monitoreo permanente y a la cercanía de Ombú a las áreas de uso público.
[ Leer nota completa aquí ] - Fuente: LaNacion.com.ar