No ladra, no ataca, no muerde; en cambio observa y camina en silencio. Es alto como un ciervo y rojo como un zorro, camina como un lobo y su aullido parece feroz, pero es inofensivo. Su presencia, sobre todo en el campo, está rodeada de mitos y leyendas.
Nativo de Sudamérica, de la familia de los cánidos, el aguará guazú es uno de los animales menos conocidos y más carismáticos de la fauna argentina. Vive en los pastizales, donde se mueve con agilidad, con su andar característico. Y si bien puede caminar hasta 50 kilómetros por día, es un animal nocturno y de día es más difícil verlo.
En el país está protegido por una ley nacional y su maltrato está penado, sin embargo, corre peligro de extinción.
Dónde se encuentra
Hace 50 años, el aguará tenía presencia en gran parte del norte argentino, pero en la actualidad su distribución en el territorio se ve cada vez más reducida. Se estima que no quedan más de 800 individuos silvestres, sobre todo en las provincias de Corrientes, Formosa y Chaco.
Fuente: Clarin.com
