La Ciudad de Buenos Aires podría contar con un servicio público para la cremación de animales de compañía, con sede inicial en el Cementerio de la Chacarita, posibilidad de recuperar las cenizas y un esquema de aranceles regulados. La iniciativa, sin embargo, todavía no fue aprobada por la Legislatura porteña: se encuentra en tratamiento en comisiones y sus impulsores buscan que llegue al recinto.
“Está siendo tratado, no está aprobado. Nosotros hemos pedido su tratamiento urgente, pero hasta ahora el oficialismo se negó”, confirmó a LA NACION la legisladora Graciela Ocaña, una de las autoras de la iniciativa. Según explicó, el expediente estuvo incluido en el plan de labor, una circunstancia que pudo haber generado confusión sobre su estado parlamentario, pero finalmente no tuvo tratamiento durante la sesión.
El proyecto, presentado por Ocaña junto con el legislador Emanuel Ferrario, propone crear el Servicio Público de Cremación de Animales de Compañía con el objetivo de garantizar un tratamiento “digno, respetuoso y sanitariamente adecuado” de sus restos en el ámbito porteño.
Si la iniciativa avanza y finalmente es sancionada, el Poder Ejecutivo deberá determinar qué organismo será la autoridad de aplicación. Entre sus funciones estarán la implementación, administración y supervisión del sistema; la fijación y actualización de los aranceles; la celebración de convenios con organizaciones rescatistas; la coordinación de las condiciones sanitarias y ambientales; la organización de los turnos y la publicación de informes periódicos sobre el funcionamiento de la prestación.
Chacarita, el punto de partida
El proyecto establece que el servicio comenzaría a funcionar en el Cementerio Público de la Chacarita, aunque contempla la posibilidad de extenderlo posteriormente a otras instalaciones que determine la autoridad de aplicación.
